Dejar los gatos cuidando la carnicería es claramente un peligro, encargarle a los parlamentarios que fijen su sueldo y que se limiten su acceso al poder es algo parecido.
Escrito por Juan Carlos Schmidt - Primer Vicepresidente ChilePrimero
No obstante estuvimos a punto de lograr un cambio, una limitación a la reelección parlamentaria, no más de dos reelecciones para los diputados y no más de una para los senadores, para que no se pasen toda la vida en el congreso, en otras palabras, 12 años de diputado y 16 años de senador es más que suficiente en la vida de un político y eso nos asegura que en algún momento se abren las ventanas para renovar los aires y que el recambio no sólo llegue con la muerte de los que se pegan al sillón parlamentario.
Lo cierto es que el proyecto fue rechazado porque en nuestro país, en los temas relevantes, gobierna o desgobierna la minoría, faltaron dos votos para tener los 72 necesarios para aprobar el proyecto y con 70 a favor, 19 en contra y 11 abstenciones fue triste y groseramente rechazado.
Quiero si señalar mis mayores sorpresas, primero: Las 3 abstenciones de diputados de la concertación: Sunico (PS), Fuentealba (DC) y Tarud (PPD) y el grosero rechazo de los diputados: Vergara y Ojeda (DC) y Pérez (PRSD), esta Concertación que se llena la boca diciendo que busca aumentar y mejorar la democracia, si bien la mayoría votaron a favor, no fueron capaces esta vez de votar en bloque en algo que se dice es causa común, no he escuchado ningún comentario de presidentes de partido desaprobando esta vez a los díscolos, parece que no es algo importante.
También me llama la atención la abstención de Joaquín Godoy, un tipo joven que sabe muy bien lo difícil que es para la juventud romper las barreras de la entrada al parlamento.
Fue un día triste para nuestra democracia, un día triste para nuestra política y para los que creemos que la renovación y la alternancia son valores que es necesario asegurar y cultivar, porque lo único que nos asegura que los políticos no se malacostumbren a sus sillones y que hagan bien su trabajo, es que puedan ganar y perder el poder.
Foto: La Nación

















































