De más esta decir que las mayorías de las comunas del Noveno Distrito, es decir, Monte Patria, Punitaquí, Combarbalá, Canela, Illapel, Salamanca y Los Vilos son comunas pequeñas y de habitantes de sustentos locales como la agricultura y la minería.
Gente de gran esfuerzo, y que las actividades económicas que desarrollan tiene como principal recurso la tierra para las localidades rurales, el mar para el caso de Los Vilos y el sector costero, pero al fin y al cabo, desarrollan actividades relacionadas con el sector primario o desarrollo de materias primas. Lo demás se compone de otras actividades y de migraciones que se producen a la gran zona norte en busca de mejores perspectivas en las grandes empresas mineras de la Segunda Región.
Eso es lo que tenemos, eso es lo que hay y como podemos transformarlo en acción.
Primero, y claro está, que en el Noveno distrito no hay grandes centros educacionales, lo que demuestra que los jóvenes que desean estudiar deben trasladarse y emigrar a grandes ciudades como La Serena, Santiago o la quinta región. ¿Que significa esto? Que los jóvenes con capacidad intelectual emigran dejando sus localidades, y en la mayoría de la ocasiones no vuelven. El resto de los jóvenes deben trabajar en su gran mayoría para el sector de la pequeña minería y agricultura lo que a todas luces no es un sector generador de grandes riquezas. Esto redunda en que las localidades del Noveno distrito son altamente vulnerables a la pobreza rural y escaso nivel de oportunidades. Y con una alta demanda por subsidios estatales para poder solventar de alguna manera el diario vivir.
Segundo, las afecciones por la temporalidad de la agricultura y los factores climáticos hacen que esta zona sea afectada constantemente por sequías, lo que redunda en el bajo desarrollo agrícola. La instalación del Tranque El Bato, tal vez, pueda suplir esa carencia del vital liquido, pero seguimos siendo vulnerable. Seguimos siendo primarios.
Tercero, la pequeña minería ha estado en lo últimos años dependiendo de los precios del cobre, y su desarrollo pasa por el precio, y no por políticas públicas integradas de largo plazo. Esto lo podemos ver claramente en los sectores de Illapel, Punitaquí y Combarbalá. En Salamanca con la minera Pelambres tenemos el desarrollo de esta gran mina, pero de escaso aporte en ingreso para el resto de la localidades. En cuanto a cifras, si sacamos a Pelambres, se nos cae la región en cuanto a exportación.
Cuarto, y lo que veo con gran preocupación es que las mayorías de las localidades del distrito se han convertido a su vez en poblaciones "dormitorios" en donde la mayoría de su población trabaja para la gran zona norte, y viaja a esta zona solo para descansar, y no producir. La falta de oportunidades hace migrar a la gente en busca de nuevos sustentos y formas desarrollo profesional. En resumen, los ingresos económicos solo cubren los servicios básicos y el comercio. Pero no da para seguir desarrollando el sector.
Ante este cuadro no me queda más que presentar varias propuestas económicas con foco en la innovación y el emprendimiento:
1.- Universidades y/o Centros educacionales de competencia superior en donde los jóvenes de la zona puedan estudiar cerca de sus familias y procurar de esta manera que la capacidad intelectual generada por estos centros pueda quedar el zona . Se debe llevar a la brevedad una o varias Universidades con un centro de Investigación para el área minera en donde los alumnos, la empresa y la comunidad puedan interactuar, y obtener de ellos , la generación de profesionales dedicados a la pequeña minería, nuevos productos biotecnológicos para el desarrollo del sector, la generación de patentes para la venta de licencias a grandes complejos mineros, el desarrollo y mantenimiento de plantas y equipos industriales, creación de software para la minería y su posterior venta, creación de industrias y servicios anexos, entre otros. Los sectores favorecidos directamente con una medida de esta manera podrían ser Salamanca, Illapel, Combarbala y Punitaqui.
2.- Para el desarrollo agrícola se debe implementar a la brevedad capacitación a los agricultores en donde puedan transformar sus procesos, y de esta manera ellos puedan ofrecer productos terminados con valor agregado. El desarrollo de una capacidad industrial para el sector es fundamental, ya que se podrían desarrollar pequeñas industrias que el día de mañana puedan ser grandes. Por ejemplo, la creación de pequeñas fábricas de mermeladas, vinos, pisco, quesos, la creación de productos orgánicos libre de químicos puede ser un gran aporte a la nutrición nacional e internacional. Fomentar la creación de líneas de producción para las pymes puede ser una alternativa interesante, ya que ellos actualmente fabrican sus productos con cantidades limitantes. Fomentar las alianzas de las pequeñas empresas para competir en precios .Abrir una oficina exportadora para ellos en el distrito puede ser la entrada para nuevas divisas producto de la exportación de productos elaborados en esa zona.
3.- Para el sector de Los Vilos, es importante desarrollar su potencial marítimo y su aproximación a la carretera panamericana Norte. En el potencial marítimo se puede potenciar la creación de centros de cultivos marinos para le desarrollo de productos del mar elaborados, y se hace necesario a su vez dotar de un centro de investigación en temas del mar que ofrezca asesoría, capacitación e innovación en procesos. De esta manera la gente de mar puede desarrollar pequeñas empresas en estas áreas con un respaldo serio y científico.
4.- La apertura de un camino internacional hacia Argentina es una medida interesante a estudiar, ya que podría ser una alternativa real al paso de Los Libertadores, y por ende fomentar el transito de carga y pasajeros allende Los Andes. Recordemos que el sector de Los Vilos con Illapel es uno de los sectores más angostos en Chile, con buenos caminos internos, y con posibilidades de anexar servicios logísticos y abastecimiento en el sector de Los Vilos. Aunque también tenemos grandes posibilidades de conexión internacional por el sector de Monte Patria. Esto sumado al aeropuerto internacional que se va a instalar en Tongoy puede ser el punto de conexión con las capitales del mundo.
5.- Para el sector de Combarbala, se pueden aprovechar en fomentar el turismo astronómico y cordillerano. Insisto nuevamente, pero creo que es necesario acompañar este desarrollo de la mano de la ciencia. La creación de un pequeño centro de investigación que permita indagar sobre el universo, que capacite a guías de turismo, que instalen telescopios, hoteles para los científicos, y por que no solicitar la instalación de escuelas universitarias que se especialicen en astronomía y física. La búsqueda de otras alternativas asociadas al sector caprino, artesanal pasan por desarrollar productos con valor agregado.
6.- Para Illapel, como una de las ciudades más grandes del distrito, sería bueno fomentar la creación de pequeñas empresas tecnológicas que desarrollen software a precios bajos. Estos software pueden ser contribución real a la pequeña y gran minería, y negocios en general. Los software se pueden vender y exportar, y de esta manera generar riquezas con una margen de utilidad interesante para los emprendedores.
7.- Buscar acuerdos con los líderes locales, alcaldes, gobernadores para rebajar los costos de iniciación de actividades para los nuevos emprendedores. Pasa por bajar costos asociados a patente, contribuciones y demás impuestos. Esto puede permitir la llegada de inversionistas o de fomentar la creación de nuevas Pymes. La subvención a la contratación de mano de obra debe ser distinta para sectores rurales que para sectores de urbanos. Si tengo el problema de la emigración campo ciudad, lo lógico sería apoyar la subvención para sectores rurales y sus emprendimientos asociados, que para los sectores urbanos.
Como vemos, no podemos seguir fomentando empresas extractivas y primarías. Debemos saltar a la industrialización e innovación tecnológica del sector. Las ciudades del Noveno distrito pueden transforme en una zona de impacto productivo e innovativo. Pasa por aunar voluntades de todos los colores políticos, de las fuerzas vivas de la zona a que se comprometan a renacer sus pequeñas localidades, generar nuevas oportunidades y nuevos emprendimientos.
Escrito por Oguer Vicencio - Precandidato a Diputado
Foto: Illapel.net













































